miércoles, 3 de julio de 2013

SCAMPER

Hemos realizado por grupos un trabajo; el SCAMPER






 La palabra scamper viene del sumatorio del significado que se le otorga a cada una de sus letras que forman la palabra ubicadas de manera vertical. En inglés sería:

Substitute

Combine

Adapt

Modify, 

Put on other uses

Eliminate

Rearrange
 


Y en español: 
 
Sustituir
Combinar
Adaptar
Modificar
Buscar otros usos
Eliminar
Cambiar la forma

En mi grupo elegimos el cuento: Los músicos de Bremen
Cambiamos los personajes por instrumentos de un tablao flamenco del sacromonte y el soporte en vez de un libro, construimos un pentagrama con madera y de cada línea del pentagrama salen las ilustraciones del cuento como se muestra a continuación

 
 

lunes, 1 de julio de 2013

DESCRIPCIONES

IMAGEN 1

En la imagen podemos observar cuatro pinzas de madera de gran tamaño, de forma que ocupan casi todo el alto de esta; con respecto al ancho de la imagen están colocadas en el lado derecho, quedando como un tercio de la imagen en el lado izquierdo en blanco.

El fondo de la imagen es blanco.

Tres de las pinzas sonn de color madera clara y la parte de metal color plata. La madera  está gastada, son pinzas viejas. La cuarta pinza es de color verde, está colocada la segunda empezando por la izquierda y de esta, la parte metálica también es de color plata.


IMAGEN 2

En la foto observamos una niña de unos cuatro o cinco años (la cara, el cuello y los hombros) y un tenedor que está colocado delante de la cara de la niña (suponemos que lo está sujetando con una mano) a través del cual (entre sus dientes) podemos ver la cara.

La niña es rubia, tiene el pelo ondulado y una melena por los hombros. Sus ojos son azules y grandes, la nariz pequeña, los labios rojos y perfilados, la cara redonda y la piel blanca.

Lleva puesta una camiseta gris con filo blanco en el cuello y en las mangas (es de manga corta). En la parte baja de la imagen podemos ver el filo de un plato blanco, por lo que suponemos que la niña está comiendo.


OBJETO

El objeto es un bote de crema de manos, formato tubo de pasta de dientes de 30 ml, de 10 cm de alto y 3 cm de ancho.

Es de plástico, de color plateado y el tapón es de forma octogonal y de color negro.

La parte delantera tiene un rectángulo de color granate con un dibujo de una rosa de color rosa en la parte más cercana al tapón y encima de este una inscripción sobre fondo rosa y con los filos de la izquierda y la derecha de color dorado.

En la parte trasera aparecen los ingredientes en color burdeos y el código de barras en negro sobre fondo blanco.




CUENTO REAL

ROMÁN Y EL VAGABUNDO

Había una vez un niño llamado Román, que todos los días antes de ir al colegio, salía por su barrio a pasear a su perrito Roco.

El paseo de todos los días era el mismo, salían del portal, rodeaban el bloque, atravesaban el parque y cuando llegaba al final volvían por el mismo camino. Este les llevaba unos veinte minutos. Cuando llegaba a casa, su mamá tenía un buen desayuno sobre la mesa para comenzar el día con mucha energía.

Una mañana, mientras paseaba con Roco, se encontró con un vagabundo, el señor muy educado, le dio los buenos días y le sonrió.

Al día siguiente volvieron a encontrarse, se volvieron a suludar y en esta ocasión Román, que era muy curioso, le preguntó cómo se llamaba. Rafael - respondió el vagabundo. Román le invitó a acompañarle mientras paseaba a su perro y él accedió, no sabía por qué pero Román intuía que aquel hombre no estaba allí por casualidad, que tenía muchas historias que compartir con él.

Ese día el paseo fue bastante más largo de la habitual y cuando llegó a casa, su madre, preocupada, le preguntó que le había ocurrido. Cuando Román le contó, ella asustada le prohibió que hablase y pasease con desconocidos.

A la mañana siguiente se volvieron a encontrar, Román intentó esquivarle pero Rafael insistió en acompañarle durante su paseo y al final este accedió.

En cada paseo Rafael contaba a Román uno de sus maravillosos viajes, de América, las Cataratas de Iguazú, Machu Pichu, Australia, África...eran tan interesantes las cosas que le contaba que Román disfrutaba muchísimo de cada paseo, además de aprender un montón.

Ese trimestre Román sacó sobresaliente en geografía, asignatura en la que nunca había brillado. Su madre, muy contenta, corrió a darle la enhorabuena y él le contó gracias a quien sabía tanto del tema.

Su madre, muy agradecida, quiso dar las gracias personalmente a Rafael, y quedó tan fascinada con él y con sus historias que fueron amigos para siempre.

Y colorín colorado este cuento se ha acabado.




STORY CUBS

Esta actividad consistió en que la profesora trajo a clase una cajita que contenía nueve cubos.
Los cubos tenía en cada una de sus caras un dibujo y la actividad consistió en lanzar los dados y crear una historia en la que apareciesen cada uno de los dibujos de los dados.
Las palabras con las que tenía que crear mi historia eran:
- Gafas
- Pieza de puzzle
- Submarino
- Cactus
- Saco
- Serpiente
- Niño triste
- Decantador
- Castillo

La historia resultante fue la siguiente:

Había una vez un niño al que le encantaba jugar con puzzles. Le gustaba tanto porque con cada puzzle se inventaba una historia, era como si ese puzzle le transportase a un lugar fantástico.

Un día estaba haciendo un puzzle en el que aparecía un desierto; Carlitos, que así se llamaba el niño, cerró los ojos y viajó a este lugar. Era un desierto inmenso, solo poblado por cactus y alguna que otra serpiente.

Carlitos comenzó a caminar por el desierto, tenía mucha sed y no sabía dónde encontrar agua. A lo lejos divisó algunas plantas que no eran cactus, por lo que pensó que seguro había agua cerca. Era tanta la sed que tenía que corrió y sin darse cuenta tropezó con una piedra, con la mala suerte de que las gafas se le cayeron al suelo y se rompieron.

Carlitos se puso muy, muy triste y como yo no le gustaba la situación en que se encontraba decidió abrir los ojos y volver al cuarto de juegos de su casa y seguir haciendo el puzzle. Este era el don de Carlitos, podía viajar a sus mundos imaginarios con solo abrir y cerrar los ojos. Lo mismo estaba en un castillo, que viajaba en submarino, encontraba un saco de oro, que hacía experimentos en un laboratorio con decantadores y otros aparatos, no necesitaba nada ni a nadie para viajar a los lugares más remotos del planeta, solo un puzzle.

Y, colorín colorado, este cuento se ha acabado

BINOMIO FANTÁSTICO

BINOMIO FANTÁSTICO
Este seminario consistió en que la compañera de la derecha escribía una palabra en un papel y la de la izquierda otra, tenían que ser un objeto y un animal y con estas dos palabras teníamos que inventar una historia.
Las dos palabras que escribieron mis compañeras fueron camaleón y cama y la historia que inventé fue la siguiente:


EL CAMALEÓN EN LA CAMA

Había una vez, en una pequeña aldea en Kenia, un niño llamado Omar que tenía un don: se podía comunicar con los animales salvajes.
En clase, los otros niños se burlaban de él, ya que pensaban que hablaba solo, nadie le creía cuando contaba que podía comunicarse con los animales; incluso en su casa le tomaban por loco.
Todos los días al salir del colegio, como no tenía muchos amiguitos, se dirigía a la sabana para encontrarse con algún animalito y charlar un rato con él.
Un buen día, en su paseo diario, se encontró con un camaleón que estaba llorando y le dijo:
. Hola, ¿Cómo te llamas?
- Me llamo Roni - dijo el camaleón.
- ¿Qué te pasa Roni?
Estoy triste, no tengo amigos, el resto de camaleones me toman por loco, ninguno quiere jugar conmigo.
Omar se sintió tan identificado con el pobre camaleón que le propuso:
- ¿Por qué no te vienes conmigo? A mi me pasa lo mismo. ¿Quieres que seamos amigos?
Roni aceptó sin pensarlo dos veces y se fue a vivir a casa de Omar.
Para que nadie le descubriese pasaba la mayor parte del tiempo en la cama de Omar y adoptaba el color de las sábanas para que no le viesen. Cuando salían a la calle, se ponía del color de la ropa de Omar, por lo que nadie le podía ver.
Y así pasaron los días, los años... sin separarse fueron amigos para siempre.

lunes, 22 de abril de 2013

MÉTODOS DE LECTOESCRITURA
El otro día estuvimos analizando en clase distintos métodos de lectoescritura, cada uno elegimos un método y al día siguiente en grupos de cuatro o cinco personas lo pusimos en común y votamos el proyecto que más nos gustaba de todos.
Yo analicé el método bichitos para 5 años - Tillo el Grillo- de la editorial Casals.
Este método sigue una metodología ecléctica, ya que por ejemplo, en el apartado de grafomotricidad utiliza la metodología sintética, pero en los demás aparecen frases, palabras, canciones, poesías... por lo que sería analítica.
La iniciación a la lectoescritura, comienza con líneas mas simples como la vertical y horizontal y cada vez se complican un poco, olas, bucles, escaleras...después de cada tipo de línea, va introduciendo la letra que mas se parece en el trazo.
El método no me pareció en general sexista, aunque me llamó la atención que todas las mujeres llevan falda y por lo general van vestidas de color rosa.
Muestra multiculturalidad, ya que aparecen instrumentos de todos los continentes, hay una canción de un chinito, aparecen tejidos de Perú...
Con respecto a la religión solo hace alusión al catolicismo ( Navidad y Semana Santa).
Es un método anual y está dividido en áreas: somos músicos, somos artistas, grafomotricidad y las fiestas.

Los otros proyectos que habían analizado mis compañeras de grupo son:
- Bichitos para cuatro años - Mila la Hormiga- Ed. Casals
- Letras de colores para cinco años - Ed. Santillana.
- Volteretas para tres años - Ed. Sm.

De todos ellos el proyecto que más nos gustó fué "Volteretas".
Este proyecto sigue una metodología sintéticas ya que parte de la unidad mas pequeña hasta llegar a la más compleja, tanto en la grafomotricidad como en la lectura.
La iniciación a la lectoescritura se trabaja a partir de unos cuadernillos de grafomotricidad que empiezan con el grafismo de la línea vertical de arriba a abajo y de abajo a arriba, seguido de la horizontal de izquierda a derecha y de derecha a izquierda e introduciendo cada vez trazos más complejos como líneas curvas, zig-zag...
La lectura se trabaja a partir de imágenes de un cuento que es diferente en cada unidad y con pictogramas que representan frases cada vez más complejas relalcionadas con el cuento.
Es un método preparatorio para la lectoescritura, no introduce vocales ni consonantes de forma específica.
Nos ha gustado también porque no aparecen imágenes sexistas, trabaja mucho la multiculturalidad a través de los bits de inteligencia y del cuaderno de colegitos por el mundo.
También trabaja las emociones, la conciencia fonológica...

María Dolores López Fernández
Silvia López Fernández
María Jesús López Morillas
Ana  López Galindo
Judith Guerrero Vicente

lunes, 8 de abril de 2013



EL PRÍNCIPE Y LA PÓCIMA DEL OLVIDO

Érase una vez un príncipe al que le gustaba mucho ir a caminar por el bosque, todas las mañanas,  nada más levantarse,  salía de sus aposentos y se dirigía al bosque donde le encantaba escuchar los pajaritos, observar los frutos que crecían en cada época del año, recolectar algunos de ellos para el desayuno, era lo que más le gustaba de su aburrido día, ya que después del desayuno tenía muchísimas clases y actividades que le prepararían para ser el futuro rey ( clases de inglés, de francés, montar a caballo…)
Una mañana siguiendo el vuelo de una bandada de mariposas de mil colores, se alejó más de lo que acostumbraba de palacio y cuando quiso volver no sabía por dónde. Empezó a caminar y a caminar, pero por más que andaba no lograba llegar a ningún sitio conocido. De repente vio a lo lejos un hermoso lago de aguas cristalinas, detrás del cual se divisaba una cabaña de madera de la que salía humo por la chimenea. El príncipe se puso muy contento ya que por fin encontraba a alguien que le pudiese ayudar a encontrar el camino de vuelta a casa.
Tocó la puerta pero nadie contestó, como estaba entreabierta la empujó un poco y se abrió, pasó lentamente mientras que sus ojos se acostumbraban a la oscuridad de la cabaña y cuando estaba dentro escuchó una voz: ¿quién te crees que eres jovencito? ¿quién te ha dicho que pases?¿no sabes que soy la bruja verruga grande?¿no has escuchado hablar de mí?
-          Perdone señora, soy el príncipe Ulises, me he perdido en el bosque y no se volver a casa, ¿podría usted ayudarme?
-          ¿Has dicho el príncipe?, claro que sí hijito, yo te llevaré de vuelta a casa, pero primero toma este caldito caliente, debes tener mucha hambre y frío.
El caldito que la bruja verruga grande dio de beber al príncipe, no era ni más ni menos que la pócima del olvido. Cuando terminó de beberla, no sabía quién era, de dónde venía, no se acordaba de nada.
La bruja le hizo salir de la cabaña y le dejó en medio del bosque. El príncipe comenzó a caminar sin rumbo hasta que se encontró a un búho, que llamó su atención: Hola, ¿dónde vas?, - no se-, contestó el príncipe. ¿quién eres?, preguntó el búho, - tampoco lo sé-. Bueno, estoy pensando, - dijo el búho- que como es muy tarde y pronto va a caer la noche, te puedes resguardar debajo de este árbol, yo te cuidaré mientras duermes y mañana te ayudaré a encontrar tu casa.
A la mañana siguiente cuando el príncipe despertó, el búho le volvió a preguntar si recordaba quién era, pero contestó que no. Así que comenzaron a pasear por el bosque y a los pocos pasos encontraron una bandada de mariposas que comenzaron a revolotear sobre sus cabezas y dijeron al búho: ¿dónde vas con el príncipe?  -¿Cómo que el príncipe? – dijo el búho- Si, es el príncipe Ulises, ¿nunca le has visto en el bosque?
El búho y las mariposas llevaron al príncipe hasta el palacio, donde todos les recibieron con gran alegría, ya que estaban muy preocupados desde el día anterior, no habían parado de buscarle sin conseguir ninguna pista. Pero el pobre Ulises no lograba recordar nada por más que lo intentaba.
Entonces el búho recordó y contó al rey: ¡ya sé que le pasa al príncipe! en el bosque, a la otra orilla del lago, vive la bruja verruga grande, famosa por su pócima del olvido, creo que Ulises ha bebido de ella y por eso no logra recordar nada. La única forma de acabar con el hechizo es traer hasta aquí a la bruja y tirarle cien veces de las orejas.
El Rey mandó a 50 de sus hombres hasta la cabaña de la bruja, y en pocas horas estaban de vuelta con ella, que se retorcía y gritaba. La pusieron delante del príncipe y le tiraron hasta cien veces de las orejas, y justo en el tirón número cien, el príncipe recuperó su memoria.
El Rey mandó encerrar a la bruja en las mazmorras del castillo para que no volviera a hacer de las suyas. Y desde ese día el príncipe Ulises pudo disfrutar tranquilo y en compañía del búho de sus largos paseos por el bosque.
Y colorín colorado, este cuento se ha acabado.