BINOMIO FANTÁSTICO
Este
seminario consistió en que la compañera de la derecha escribía una
palabra en un papel y la de la izquierda otra, tenían que ser un objeto y
un animal y con estas dos palabras teníamos que inventar una historia.
Las dos palabras que escribieron mis compañeras fueron camaleón y cama y la historia que inventé fue la siguiente:
EL CAMALEÓN EN LA CAMA
Había
una vez, en una pequeña aldea en Kenia, un niño llamado Omar que tenía
un don: se podía comunicar con los animales salvajes.
En
clase, los otros niños se burlaban de él, ya que pensaban que hablaba
solo, nadie le creía cuando contaba que podía comunicarse con los
animales; incluso en su casa le tomaban por loco.
Todos
los días al salir del colegio, como no tenía muchos amiguitos, se
dirigía a la sabana para encontrarse con algún animalito y charlar un
rato con él.
Un buen día, en su paseo diario, se encontró con un camaleón que estaba llorando y le dijo:
. Hola, ¿Cómo te llamas?
- Me llamo Roni - dijo el camaleón.
- ¿Qué te pasa Roni?
Estoy triste, no tengo amigos, el resto de camaleones me toman por loco, ninguno quiere jugar conmigo.
Omar se sintió tan identificado con el pobre camaleón que le propuso:
- ¿Por qué no te vienes conmigo? A mi me pasa lo mismo. ¿Quieres que seamos amigos?
Roni aceptó sin pensarlo dos veces y se fue a vivir a casa de Omar.
Para
que nadie le descubriese pasaba la mayor parte del tiempo en la cama de
Omar y adoptaba el color de las sábanas para que no le viesen. Cuando
salían a la calle, se ponía del color de la ropa de Omar, por lo que
nadie le podía ver.
Y así pasaron los días, los años... sin separarse fueron amigos para siempre.
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